Tan, tan, van por el desierto es el villancico de los Reyes Magos camino de Belén. El «tan, tan» del estribillo es el paso de los camellos, y la música lo dibuja con un compás de 3/8 que se balancea. Es de los pocos villancicos populares en tono menor, y eso le da un color distinto al resto del repertorio. Aquí tienes el vídeo, los acordes, la letra y cómo lo hemos escrito para piano.
Un villancico de Reyes
Es popular español y se canta sobre todo en los primeros días de enero, cuando el belén ya tiene a los tres Reyes en marcha. Por eso funciona tan bien en las audiciones de después de las vacaciones: llega cuando los demás villancicos ya se han guardado.
Cómo está arreglado
La partitura de arriba es el comienzo del arreglo tal como va en el libro Villancicos Populares II.
- Tonalidad: Do menor.
- Compás: 3/8, tempo moderato.
- Textura: la mano izquierda va en arpegios de corcheas, que son los que mantienen el vaivén de la caravana.
Acordes de Tan, tan, van por el desierto
| Cifrado | Acorde |
|---|---|
| Cm | Do menor |
| Fm | Fa menor |
| G | Sol mayor |
| G7 | Sol séptima |
| C7 | Do séptima |
Do menor, Fa menor y Sol son tónica, subdominante y dominante. El Sol es mayor aunque la tonalidad sea menor: lleva si natural, la sensible, que no está en la armadura. El Do séptima de paso lleva si bemol y empuja hacia el Fa menor.
Cómo estudiarlo
Lo primero es la armadura: tres bemoles, si, mi y la. Antes de abrir la partitura, toca la escala de Do menor armónica, con el si natural, y tendrás en los dedos las dos versiones del si que vas a encontrar.
El 3/8 se cuenta a uno por compás, no a tres. Si cuentas las tres corcheas, el villancico se arrastra; si piensas en un pulso largo por compás, aparece el balanceo. Toca la izquierda sola hasta que el arpegio salga sin mirar, y luego añade la melodía. Es una pieza para segundo curso.
Letra de Tan, tan, van por el desierto
Tan, tan, van por el desierto,
tan, tan, Melchor y Gaspar;
tan, tan, les sigue el negrito,
que todos le llaman el rey Baltasar.
Tan, tan, vieron una estrella,
tan, tan, la vieron brillar;
tan, tan, tan pura y tan bella,
que todos la siguen a ver dónde va.
Tan, tan, se cansa el camello,
tan, tan, se cansa de andar;
tan, tan, que está cargadito
de incienso y de mirra, ¿para quién será?


